Las tinieblas se han alzado,
el sol ha sido aplastado,
la Luna ha arrasado.
Los Imperios han sido carbonizados,
las cenizas vuelan,
los restos susurran su vergüenza,
los cadáveres aullan a la vida,
echando de menos su belleza.
Los árboles se han quedado sin hojas,
los ríos sin agua,
y la vida sin alegría.
Los lamentos de las almas,
han sido acalladas.
La oscuridad ríe
su victoria.
Pero más allá de las sombras,
donde la vida ha sido recluida,
sigue gobernando una paz,
que los guiará.
Y nada pasará,
hasta que el cielo caiga
y sus cenizas lo envuelva todo.