Corría con todas mis fuerzas, pero por más que lo intentaba, nunca conseguía alcanzar mi objetivo, siempre que creía que estaba lo suficientemente cerca, alargaba el brazo y, de repente, volvía a estar al principio de la carretera y la carrera por salvar mi vida empezaba otra vez.
Una de las veces, caí al suelo y las balas resbalaron de mis dedos, solo me quedaban dos en la recámara de la escopeta, por lo que tendría que reservarlas para más adelante.
Las balas rodaron calle abajo y uno de los más adelantados se paró y se agachó para coger una. La examinó de cerca, casi como si estuviera verdaderamente interesado en ella. Se la acercó a la cara y la lamió, cerró los ojos y bufó al notar el sabor amargo del metal, escupió y tiró la bala hacia el otro lado.
Me levanté como pude y empecé a correr de nuevo. Cuando llegué a la cima escuché el motor de un helicóptero, esto no había pasado las otras veces, me quedé quieta, esperando a que algo nuevo sucediese. El helicóptero negro apareció al otro lado de la colina, no reconocí a nadie que fuese en su interior, pero eso daba igual, paso por encima de mi cabeza como si no me hubiera visto y empezó a masacrar a las bestias que me perseguían. Una a una, todas fueron cayendo hasta que la cabeza de la última cayó en un charco y el chapoteo parecía la melodía de mi salvación. Corrí un poco más, persiguiendo mi esperanza aérea, que siguió volando hacia el horizonte, fuera de mi alcance. Terminé por rendirme, estaba claro que no habían venido a por mí, al menos no hoy, pero estaba harta de tener que huir por mi cuenta.
Miré la escopeta y la tiré tan lejos de mí como pude, no tenía ningún sentido luchar si cuando por fin encontrabas a alguien que podía ayudarte, tu esperanza de tener un compañero con el que seguir adelante se desvanecía como el humo, al igual que ese helicóptero.
La última vez que había visto a un ser humano no contagiado había sido ocho meses atrás, cuando un hombre se había ido voluntariamente con esas bestias que nos habían arrebatado nuestro mundo para evitar su sufrimiento de estar combatiendo permanentemente contra ellos.
Yo no me había rendido tan fácilmente, pero al paso que iba, seguramente que la próxima vez que me encontrase con uno, la decisión sería diferente.
- ¿Puedo sentarme contigo? -una voz femenina me sacó de mi ensoñación y me hizo dar un brinco, me giré y vi como una chica de mi propia edad con el pelo rubio y los ojos oscuros me sonreía. El uniforme negro acolchado era el mismo que el que llevaban los que estaban en el helicóptero. No entendía porque estaba a mi lado.
-Lárgate -gruñí. Parecía que había enviado a alguien para asegurarse de que era humana y no estaba contagiada. Durante un segundo, mi corazón se alegró de que viniesen a por mí, de que hubiesen reparado en mi presencia y me considerasen lo suficientemente importante para ir a investigar por mí.
Me levanté con la intención de recoger la escopeta, pero había desaparecido.
- ¿Estás buscando esto? -me lanzó la escopeta y me sonrió de nuevo. Yo seguía sin estar muy convencida para confiar en ella, por eso la cogí al vuelo, me di la vuelta y seguí caminando.
-No lo entiendo -habló de nuevo-. Cuando estábamos en el helicóptero nos hiciste señales para que te recogiéramos y ahora que he venido a por ti, ¿te largas?
-He visto como sois de cerca. No sois supervivientes -la miré de arriba a abajo, había aprendido a reconocer y odiar a ese uniforme y a cualquiera que lo tuviera-. Sois los causantes de todo esto.
Abrí los brazos y me giré, intentado abarcar con el gesto todo lo que había a nuestro alrededor, culpándolos abiertamente de que el mundo se hubiese ido a la mierda.
Empecé a bajar de nuevo la colina, me agaché para recoger las balas que se me habían caído en la subida, las guardé en la mochila junto al resto de cartuchos y me la eché al hombro.
Seguí mi camino, ahora que sabía que los únicos que podían ayudarme eran los mismos que había provocado esta catástrofe apocalíptica mundial, había decidido seguir luchando.
PD: Perdón por la tardanza, pero espero que entendáis que los exámenes me hayan tenido ocupada.