lunes, 22 de abril de 2013

Vidas Silenciadas

Las vidas que presenció no merecen perecer en silencio,
por eso escribo estos versos.
Con el deseo de que encuentren un camino opuesto.

El sol me ayuda en mi misión,
pero no sé si seré capaz de terminarla con éxito,
los premios ya no me llenan,
solo lo hacen los malos momentos,
que me recuerdan todo el mal que he hecho.

El mérito no es lo que busco,
sino a mi fortuna,
que se ocultado en el lado oscuro de la luna,
y así pongo a mi manada alerta,
como un lobo solitario cuando aulla.

Con niebla ligera,
que se expande por mi pecho,
y me hace tocar el techo.


Yaiza Febles Morales, 22/04/13

lunes, 1 de abril de 2013

Das Testament

Ah, estábamos unidos para que el silencio pudiese subsistir entre nosotros: habría sido la ley de aquel invierno, una ley de dura violencia, pero en cambio se iniciaba ahora nuestra ternura, y no sólo la nuestra, también la suavidad de lo hecho viviría en mi corazón.
Posiblemente -la necesidad era tan enorme- hubiésemos tenido la fuerza suficiente para callar..., puesto que no fuimos nosotros quienes rompimos el silencio; la boca del destino se abrió y nos inundó de noticia.
Porque el amor es el clima propio del destino, en la medida en la que hace también su carrera por los cielos, por los que extiende su vía láctea de miles de millones de astros de sangre; bajo estos cielos, el país se extiende preñado de fatales azares.
Ni siquiera los dioses, en las transformaciones de su pasión, eran lo bastante poderosos para liberar a la amada terrenal, aterrada, fugitiva, de los lazos intrincados de este suelo fecundo.


Rainer Maria Rilke.